¡Hola nuevamente mis queridos lectores! Acabo de terminar una divertida sesión de dos horas con una botella. Mmm... ¡Qué mal sonó eso! Permítanme, entonces, explicarles paso a paso cómo hice para tomar esta fotografía:

Antes que nada, deseo aclarar que los reflejos que allí se ven son reales y no agregados con la magia del Photoshop. ¿Curiosos por saber cómo se capturó esta imagen? ¡A leer, entonces!
Lista de ingredientes- 1 cámara digital
- 2 flashes
- 1 sombrilla blanca
- 1 trípode o pie de iluminación
- 1 trozo de papel blanco
- 1 puerta de vidrio robada a un mueble
- 4 diccionarios enciclopédicos
- 1 libro de Borges
- 1 prenda de vestir de color negro
- 2 sillas
- 3 cubos de hielo
- 1 vaso
- 1 botella de 1,5 lts de Sprite
- Abundante agua y soda frías
- 1 jarrón
Bueno, admito que la lista de ingredientes para la foto parece un poco tomada de los pelos (¿un poco?) pero eso fue verdaderamente lo que usé a la hora de construir esta fotografía.
Paso 1: Preparando los ingredientesComo sabía que iba a lidiar con un objeto transparente de color llamativo estaba seguro desde un principio de que quería iluminarlo desde abajo. Pero claro, para poder iluminar algo desde abajo necesitamos apoyarlo sobre una placa de vidrio. Al no tener un vidrio libre a mano, tomé un destornillador y "tomé prestada" una de las puertas de vidrio del mueble en el que tengo el equipo de sonido. Con creatividad se logra sobrevivir...
A continuación tendí la placa de vidrio sobre un par de sillas, en las que coloqué unos diccionarios para darles más altura. Entre ambas dejé un pequeño hueco, para poder disparar un flash a través de él. Para que se entienda mejor les dejo esta obra de arte que realicé con
Google Sketchup. Bueno, tengan piedad, es la primera vez en mi vida que uso ese software...

Una vez que tuve preparada la estructura básica procedí a elegir el fondo.
Paso 2: Al fondo a la derechaMi primera idea fue fotografiar la botella contra un fondo blanco, iluminándola desde abajo. Intenté una y otra vez, pero siempre obtuve imágenes más sosas que un chocolate bajo en calorías:

Inmediatamente noté que había dos cosas que estaban fallando: la iluminación y el fondo. En cuanto a iluminación observé que estaba precisando una luz lateral, para resaltar los contornos de la botella y darle brillo. En cuanto a fondo noté que el blanco era una idea pésima, así que era hora de pasar a un fondo negro.
Ante la falta de un fondo verdaderamente negro opté por un viejo truco: tener un fondo cualquiera muy distante y sin nada de luz. Sí, ese mismo truco que realiza el común de la gente cuando saca fotos con flash de noche (accidentalmente, claro... Lo del fondo oscuro, no lo de tomar fotos).
Una vez que agregué una luz lateral (un flash a potencia 1/1 reflejado contra un paraguas blanco) y quité el fondo blanco la cosa mejoró mucho:

La botella de Sprite había decidido tomar un descanso dentro del congelador (para estar más bella) así que este horrendo jarrón se ofreció a reemplazarla para las pruebas de luz.
Paso 3: Sumergiéndose en el color negroInmediatamente hubo dos asuntos que me preocuparon (sí, sé que me preocupo fácilmente). Uno de ellos era que el fondo no se veía negro, sino que en él aparece la puerta de mi dormitorio. El otro era que se veía el diccionario Oriente (tomo 1, que va de la A a la CH) debajo del vidrio. Aquí entran en juego Borges y la tela negra.
Usé la tela negra para cubrir completamente el diccionario, lo cual resolvió el problema de inmediato. Luego descubrí que la luz que estaba iluminando la puerta era el flash que estaba debajo del vidrio, ya que estaba arrojando luz en todas direcciones sin control. Inmediatamente llamé a mi amigo Borges y coloqué uno de sus libros de poesías justo al lado del flash, para evitar fugas de luz. La cosa quedó así:

Observen el flash en el piso (sí, eso que quise dibujar es un flash), cubierto por el libro azul para que su luz no llegue hasta la puerta que se ve a la izquierda.
Paso 4: El momento decisivoYa teniendo las situaciones de iluminación y fondo controladas saqué la botella del congelador y la coloqué sobre el vidrio. Tomé un vaso, lo llené de soda y le coloqué unos cuantos cubos de hielo. Era esencial que ambas cosas estuvieran bien frías para que rápidamente se cubrieran de pequeñas gotas, dando un aspecto aún más refrescante a la imagen. Nadie quiere beber Sprite caliente, después de todo...
Una vez presentados los elementos simplemente encuadré, disparé y la magia se realizó. El resultado fue algo así:

No está mal, a decir verdad... Aunque hay al menos tres críticas para hacer: la etiqueta está un poco arrugada; el líquido en el vaso y en la botella no está nivelado; y el vaso viró hacia un color ligeramente rosado.
Paso 5: Retoques finalesFinalmente hice unos retoques a esa imagen en Photoshop. Un poco de recorte para mejorar el encuadre, un poco de saturación para hacer más llamativa la imagen y un poco de curvas para que el fondo quedara aún más oscuro, me llevaron a la imagen final que vieron al comienzo del artículo.
Y ya saben, ante cualquier duda o sugerencia pueden dejar un comentario. ¡Hasta la próxima!