Es verdaderamente interesante cómo, a veces, la fotografía acaba conectándonos con personas que ni conocemos. Muchas veces una charla comienza simplemente por una observación de la otra persona respecto de la cámara fotográfica de uno...
Uno de los casos más interesantes lo tuve estando en el Cementerio de la Recoleta, en agosto de 2008. Yo estaba allí con mi novia haciendo unas fotos con mi Canonet QL-19 cuando un señor llamado Julián comenzó a hablarnos. Al acabar la conversación, le pregunté si podía retratarlo y accedió.

Para ver la historia completa de Julián (quién aseguraba haber sido novio de Eva Perón), ingresen a
la imagen publicada en mi cuenta de Flickr.
Durante mis últimas vacaciones en
San Pedro tuve otro caso interesante... Yo estaba tomando
fotos del amanecer con mi D1X cuando una señora de unos "cincuenta y pico" de años comenzó a dialogar conmigo. La charla se extendió durante más de media hora y me contó sintéticamente la historia de su vida. Una historia llena de pobreza, soledad, esfuerzo, abandonos y, para ser honestos, algo de paranoia... Realmente me agradó mucho escucharla y al concluir la charla le pedí retratarla. Afortunadamente, accedió.

Otro caso ocurrió en la ciudad de
La Plata con un señor que se hallaba algo (bastante) alcoholizado... Pero, a decir verdad, esa historia no es muy interesante.
Y usted, querido/a lector/a... ¿Tiene alguna anécdota interesante para compartir?